Trotsky: Historia de la Revolución Rusa. Tres tomos. Ruedo Ibérico, París (impreso en Alençon), 1972. 293, 304 y 430 páginas (es la edición que yo leí y manejo). La primera traducción al castellano (de Andrés Nin) apareció en dos volúmenes de Editorial Cenit, Madrid, 1932. Hubo luego una edición de esa versión corregida por Jorge Abelardo Ramos en Editorial Tilcara, Buenos Aires 1962-63. En 1985 SARPE reprodujo la edición en la Biblioteca de Historia de la que te hablé antes. (Escrita en ruso en el destierro en la isla de Prinkipo, mar de Mármara, Turquía, iniciada en 1929 -en noviembre Alexandra Ramm recibió la primera sinopsis- y acabada el 29 de junio de 1932, en que envía a Alexandra Ramm el último Apéndice que cerraba el tercer volumen. Aparece The History of the Russian Revolution. vols. I-III, traducida por Max Eastman, en Londres 1932-33).
Para ver el texto (parcial, Prefacio y capítulos 1 y 2) en inglés pulsar aquí
Mira el texto en español en nuestra sección Historia de la Revolución Rusa.
Me resulta difícil resumirte todo lo que me empuja a insistirte en que esta obra es imprescindible no ya para un aspirante a revolucionario sino sencillamente para una persona culta. Intentaré sintetizar:
El genio militar de Trotsky (el que le permitiera crear y llevar a la victoria al Ejército Rojo) brilla aquí como nunca: para un buen jefe militar nada es más necesario que conseguir y manejar una visión y una comprensión realista del campo enemigo, una visión de la que se extirpa el optimismo infundado, la emoción y la deformación de los hechos.
Trotsky es rigurosamente objetivo al estudiar, analizar y describir la realidad de los enemigos a los que apasionadamente combatió en la práctica y combate al relatarla.
Cierro esta indisimuladamente entusiasta referencia con dos anécdotas personales: 1ª Yo he regalado, que recuerde, más de una docena de ejemplares de esta obra. Ha sido la forma más eficaz en que he ejercido el proselitismo comunista. 2ª Realicé con esta obra una desgarradora autodemostración del daño que la desviación stalinista produjo a la URSS. En 1990 regalé un ejemplar de la Historia a una camarada excelente, catedrática en Moscú, cuidadora del Museo Lenin, a quien el stalinismo y sus secuelas habían negado (como a centenares de millones de rusos desde 1932) la posibilidad de conocer esa obra (y con ello de conocer y entender el proceso de la Revolución de Octubre). Fascinados y deslumbrados al leerla, ella y un grupo de sus camaradas emprendieron la tarea de retraducirla del castellano al ruso. Era ya demasiado tarde para evitar la implosión de la URSS. Ojalá no lo haya sido para sembrar allí las semillas de una difícil recuperación de una conciencia revolucionaria lúcida y eficiente.
15. Isaac Deutscher: Trotsky. El profeta armado (1879-1921).